Sonrie, y se para ante su obra para vislumbrar cualQuier error en la composicion Que pudiera estropear el momento magico Que esta creando:
Dos tostadas, el cafe, algo de zumo de naranja recien exprimido y sin pulpa, leche, azucar, algo de fruta... Una rosa roja, una rosa blanca, y una nota, plastificada para evitar desastre de ultima hora, cuyo Te Quiero escrito con boligrafo rojo resaltaba sobre todo lo Que la bandeja llevaba.
Subio, de puntillas, las escaleras Que conducian al dormitorio, y se detuvo en el dintel de la puerta a observarla con detenimiento. Cabello rubio, sonrisa inQuietante aun estando dormida, ese cuerpo Que el tanto deseaba cada dia, esas curvas Que la hacian decir Que estaba gorda (cuando era perfecta, simplemente perfecta), hasta las uñas de los dedos de los pies, algo descuidadas porQue segun ella no le hacia falta cuidarselas si no las enseñaba.
De repente ella se desperto, y el, plantado ante la cama, solo pudo esbozar una sonrisa, antes de Que ella rehusara desayunar con el con excusas baratas, se vistiera y se marchara.
¿Por Que lo seguia intentando, si hacia tiempo Que ella no era su Julieta? Ahora se hacia llamar solo Julia, y esa Julia tenia esposo, y una hija hermosa.
Pero para el era Julieta, la protagonista de la mayor historia de amor jamás contada: la historia de su vida.
Se sento en la cama, conecto la television, y disfruto del desayuno como si esta vez ella sí hubiera aceptado Quedarse alli con el.