martes, 4 de enero de 2011

Juegos de palabras, a doble o nada.

Odio las indirectas.
Vale, cierto, estoy mintiendo. Odio las indirectas, excepto las Que vienen de ti.

Es sólo que me pone increiblemente nerviosa que de cada tema sepas sacar algun doble sentido... Cuando dices que tras hablar conmigo puedes estar con una sonrisa en la cara durante horas... Cuando me pides que no me ponga celosa, porque eres solo mio... Cuando me dices que salir de marcha sin mi no es lo mismo... De verdad, ¿de verdad quieres que piense que no hay nada detras de esas palabras?

Nos conocemos. Mejor de lo que la mayoría nos conoce. Tu sabes que yo estoy loca. Yo se que no eres tan timido como pintas. Tu sabes que yo soy irresponsable, impulsiva y en ocasiones, inmadura. Yo se Que tu eres cruel, sádico y excesivamente picaro para la fachada de cobardia que presentas a diario. Tu sabes que me haces temblar cada vez que rozas mi piel. Yo sé lo que ocultan tus palabras.

¿Para que engañarnos? Me encantan tus indirectas. Y me encanta el hecho de que nunca me confirmes o desmientas ese doble sentido...

1 comentario:

Diario de un PEaton dijo...

Las parejas siempre se van conociendo.
Sabes y nos reconocemos mejor en ellos que en nosotros mismo. Me ha gustado mucho tu escrito.
Saludos.