martes, 28 de julio de 2015

A aro pasado.

Es inútil. Da igual si lo intenta o si se queda mirando al aro desde aquel punto intermedio entre el fondo de la pista y la zona de tiro libre. Hay tantas posibilidades, tantas opciones distintas, y es a ella a la que le tocó un firmamento cargado de estrellas apagadas. Que da igual, muchos le han dicho ya que las estrellas que vemos ya no existen, por aquello de que en realidad estan tan lejos que vemos la imagen que mandaron mucho tiempo atrás, con todo aquello sonándole al sentimiento que florecía en su estómago cuando leía conversaciones antiguas con gente que ya no quería saber nada de amistades pérdidas. Da igual. Es una tontería intentarlo. Todo está planeado sobre la línea dibujada con precisión milimétrica, y va a llegar ella y cargárselo como siempre. Da igual.

Dejémoslo en que es mejor no tirar.

miércoles, 15 de julio de 2015

Jaque Mate, mi Rey.

Blanco o negro.

Maldita partida de ajedrez.

Mueve el peón, un pequeño detalle sin importancia, buscando una sonrisa que hace días que no sale a ver el sol. Responde el caballo, mal humor, altanería, pocas ganas de contarte la verdad de sus lágrimas. Avanza el alfil, con sutileza y elegancia, pero es rápidamente embestido por una reina traicionera que no deja opción a nada más que a un ataque certero. El rey se enroca, en busca de un poco más de tiempo para pensar, pero la reina no se detiene, los caballos buscan su posición, y los alfiles de la reina negra no dan lugar a duda, abandonados al fondo del tablero.

En esta partida, el rey blanco busca las tablas, y la reina negra el jaque mate.
En esta partida, él quiere quedarse donde están. Ella quiere irse y no volver.

Eso creen, al menos.

Ellos no ven más allá. Ni siquiera las manos que mueven las piezas. Ni siquiera las almas que luchan por dar sentido a la batalla que no saben que se vive en el tablero.

En esta partida no ganan blanco o negro. Una vez más, en esta partida ganan los matices.

martes, 30 de junio de 2015

T(ortura) o T(erapia) {?}

Me traumatizas, me bloqueas, me hacer pensar en cosas Que no son, me obligas a dejar de pensar en cosas Que sí son... Me desesperas, me desquisias, me haces traspasar mis propios límites... Me haces estremecer... Un puta mirada, una puta sonrisa... ¿En que piensas, pequeño? No, espera... Ya no eres pequeño. Sabes lo que estas haciendo.

.Delirium Tremens.

Escrito el 21 de septiembre de 2010, perdido en la memoria colectiva hasta que a la escritora le ha dado por eliminar su pasado trayéndolo de vuelta.

sábado, 20 de junio de 2015

Luces, cámaras...

Rebobinar hasta diciembre.
Y volver a gritar ¡acción!.
Que las cámaras fueran testigos de la sonrisa más hermosa, dulce y satisfactoria de este mundo, la tuya justo antes de mojarte los labios y que la felicidad te llegue a los ojos.
Que la claqueta señalara el comienzo de un nuevo momento para recordar de nuestras vidas, que el realizador se volviera loco con la claridad de las imágenes que formaran la escena de un amanecer a tu lado, o un atardecer frente a la playa.
Que el escenógrafo no tuviera trabajo, porque la ropa sólo serviría para decorar el suelo frente a tu cama, el sofá, la ducha. Porque ni con todos los espectadores del mundo me avergonzaría de besar cada poro de tu cuerpo, mientras me quedo desnuda, dejando que disfrutes de mi anatomía como sólo dejaría que tú lo hicieras.

Rebobinar hasta diciembre.
Borrar del disco duro de mi vida todos los errores irreparables de un director que no sabe cómo expresar una idea, de una guionista que se pierde entre tantas opciones, de unos actores que, sin guía, se pierden en un sinsentido que ni los Razzie premiarían.

Rebobinar hasta diciembre,
y en lugar de rendirme, atreverme. O rendirme, sí, pero esta vez, ante la evidencia más grande de mi vida. La que me cuenta que apoyarme en los que me quieren no es un error. La que me cuenta que puedo ser débil y fuerte a la vez. La que me cuenta que era mejor ser egoísta alguna vez.

Rebobinar hasta diciembre.
Y volver a gritar ¡acción!
Porque ¡corten! sólo indicaba el final de una escena, no de la película entera.
Idiota de mí, qué poco cinéfila soy.

martes, 3 de febrero de 2015

Espíritu Libre

Los que de verdad la conocían decían de ella que era un espíritu libre, una ráfaga de energía incontrolable que arrasaba todo lo que pillara a su paso. De joven la llamaban "rarita", pero con el tiempo el mote paso a ser una de sus señas de identidad...

Si la ves, la reconocerás enseguida. Sonrisa entre tierna y pícara, mirada insondable y misteriosa... Sus palabras probablemente te provoquen un escalofrío, puesto que son elegidas cuidadosamente por una mente extraordinariamente rápida. Verás en ella un apoyo fundamental, o una enemiga irracional, no hay más opciones.O quizás te enamores de ella, en cuyo caso, mejor huye. Ella se deja querer, aunque no quiera. Te puede robar el corazon, pero no te lo devolvera.

Ella es una pequeña zorra. Sí. Pero, creeme, cuando la pruebes, no podrás dejarla escapar. 

Escrito el 21 de agosto de 2010, perdido en la memoria colectiva hasta que a la escritora le ha dado por eliminar su pasado trayéndolo de vuelta.