Los que de verdad la conocían decían de ella que era un espíritu libre, una ráfaga de energía incontrolable que arrasaba todo lo que pillara a su paso. De joven la llamaban "rarita", pero con el tiempo el mote paso a ser una de sus señas de identidad...
Si la ves, la reconocerás enseguida. Sonrisa entre tierna y pícara, mirada insondable y misteriosa... Sus palabras probablemente te provoquen un escalofrío, puesto que son elegidas cuidadosamente por una mente extraordinariamente rápida. Verás en ella un apoyo fundamental, o una enemiga irracional, no hay más opciones.O quizás te enamores de ella, en cuyo caso, mejor huye. Ella se deja querer, aunque no quiera. Te puede robar el corazon, pero no te lo devolvera.
Ella es una pequeña zorra. Sí. Pero, creeme, cuando la pruebes, no podrás dejarla escapar.
Escrito el 21 de agosto de 2010, perdido en la memoria colectiva hasta que a la escritora le ha dado por eliminar su pasado trayéndolo de vuelta.
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